El primer show desde aquella fatídica mañana tuvo lugar el 13 de Septiembre. En él se pudieron observar algunos cambios en los cuales se hace evidente cuan consciente era Madonna de su estatus como importante ícono americano. Cuando apareció en el escenario, llevaba puesta como falda la bandera americana, hecho que en aquel momento de exacerbado patriotismo fue recibido con una inmensa ovación por parte de la audiencia que a la vez alzaba sus propias banderas americanas.

En el segmento geisha, cuando Madonna terminó de luchar con sus bailarines, en lugar de coger una escopeta y ejecutar a uno de sus bailarines, tal y como era costumbre en el show, titubeó un momento para luego caminar hacia él, abrazarle y juntos abandonar el escenario. El mensaje no podía estar más claro e hizo de este uno de los momentos más conmovedores de la noche. Más tarde, al concluir "I Deserve It", dice "Que Dios bendiga a America". Cuando en "Human Nature" se quita la chaqueta revelando el top con características de bandera americana que llevaba debajo, el público nuevamente le obsequia una ovación extra por ello. Al terminar esta canción, en lugar de cantar "Dear Daddy", canción que decidió eliminar del repertorio dada su naturaleza macabra se dirigió a la audiencia y diciendo:
"Todos los que habéis comprado una entrada para este espectáculo estáis contribuyendo al fondo para los huérfanos de esta tragedia, así que gracias a todos. Como nota personal añadiré que cada uno de nosotros deberíamos mirar dentro de nuestros corazones y examinar nuestros actos personales de terrorismo, odio, intolerancia, negatividad, la lista continúa. Todos somos responsables. Si eres homófono, racista u odias, has contribuido a este desastre. No es sólo Bin Laden, somos todos, todos hemos contribuido al odio en el mundo actual".
"Pido un minuto de silencio para rezar por los que han fallecido, por las familias y amigos de los fallecidos, por los servicios de rescate que han trabajado día y noche para salvar a la gente de debajo de las ruinas. Y sobre todo, rezar por todos los que creen que se puede matar en nombre de Dios. Donde hay violencia no hay Dios. Tengamos un momento de silencio. Cogeros todos de las manos de quien tengáis alrededor. O quedaros quietos y reflexionad".
Madonna se dispone a tener su momento de silencio, sin embargo algunos fans aún gritan "Madonna, te amo”.
"!Callaos!”, grita Madonna con la voz evidentemente quebrantada.
El estadio finalmente se sumió en el más absoluto silencio. Muchas personas estaban llorando, abrazándose. Madonna misma se seca algunas lágrimas, mientras Niki la abraza. Luego sube las escaleras para cantar Secret y dice: “Si queréis cambiar al mundo, empezad cambiando vosotros mismos.”
