Nosotros Último Lanzamiento Madonna Sect

 

Aunque vivamos en una época donde el homosexualismo y el lesbianismo se han abierto claro a la luz pública y se han impuesto como temas naturales, debe quedar claro que no son comportamientos a seguir, y Madonna los explota de tal forma que así parecen.

Una cosa es la libertad sexual y otra es el libertinaje.

 


Madonna recibió críticas durísimas por “The Girlie Show”. Algún periódico se declaró “zona libre de Madonna”, negándose a publicar fotografías de los conciertos por considerarlas pornografía gratuita.

El diario británico “The Sun” publicó en septiembre de 1993 una crítica de Pierce Morgan, quién calificaba al “Girlie Show” como el peor concierto que había visto en su vida, “triste malo y loco”. Según este critico, a los tres minutos de concierto, “ya hay senos desnudos en un espectáculo de dos horas tipo pornográfico en el que lo más destacado es el elevado precio de las entradas 23 libras (unos 34 euros)”.





Los británicos le propinaron a Madonna críticas por todos los lados, recordándole el enorme fracaso de “Erótica”, de “El Cuerpo del Delito” y que Woody Allen tuvo que rehacer “Sombras y Niebla” por su culpa. La letra pequeña decía que no había sabido envejecer y se le reprochaba la ironía de titular a su espectáculo “Girlie”. Todos los periódicos británicos destacaban con especial saña el hecho de que sólo tres fans se habían desplazado a Heathrow a recibirla. E incluso el New Musical Express”, una revista de música importante en UK, dejaba el concierto a la altura del betún diciendo cosas como éstas:


   
 

“Es un espectáculo desalmado, manco de humor y malditamente cercano a un sonido de una mujer insustancial, que ahora se pasea con una figura demasiado delgada. El problema reside, en parte, en haber basado su gran espectáculo al aire libre en un álbum como “Erotica”. Esto desemboca en un argumento fracasado en donde temas como ‘Express Yourself’ o ‘Vogue’ son reducidos a niveles de karaoke, mientras son acompañados por  una porquería de vestuario”.

(Refiriéndose a las actuaciones de cierto contenido sexual decía:) “Uno diría que a sus 35 años, Madonna es demasiado mayor para algo así, pero ¿es posible que llegará a un punto en el que la tortura a la que somete a su cuerpo para mantenerlo ultra tonificado derive en una forma de venganza? El consenso general es que Madonna está ‘bien’, pero es opuesta a la palabra ‘sexy’”.

 “La auténtica verdad es que Madonna ha estado aquí antes y fue mucho mejor. Quizás debería ir a ver a Di (la princesa) y pedirle consejo, porque en este terreno – o en este escenario al menos – la chica se está volviendo rápidamente inmaterial”.

 
 


No obstante, a pesar de las críticas recibidas en Inglaterra, Madonna agotó en el estadio de Wembley (con capacidad para 140.000 personas) todos los días en los que actuó.

Los diarios alemanes dijeron que el show era un “ultraje público al pudor, sancionable por el código penal”. Para ellos, Madonna había dejado atrás los límites del buen gusto y debía eliminar las obscenidades que, según ellos, se veían durante el concierto.



Sobre los conciertos en Argentina se publicaban cosas como ésta:



No toda la prensa internacional era negativa, Jon Pareles de “The New York Times” decía: “Madonna interpreta suficientes solos para probar que no canta en playback, aunque sí canta normalmente junto a sus coristas. Pero lo importante en este concierto no son las cualidades vocales de Madonna, como es habitual es su actitud y el espectáculo lo que cuenta”.

En México,  “Revista de revistas” publicaba estos interesantes artículos sobre los conciertos mexicanos, en los que la estrella volvió a sorprender con sus palabritas en castellano: (Pinchad en las imágenes para verlas a mayor tamaño)





Por otra parte, en la misma revista, se le dedicaba un espacio a las opiniones del público en general sobre Madonna y el “Girlie Show”, opiniones que no tienen desperdicio. Entre otras cosas se tachaba a Madonna de libertina, de persona que atacaba a los valores y principios de la sociedad, la patria y la religión, y, añadían, como no podía ser menos, que la homosexualidad era un comportamiento a no seguir y que no debía promoverse. No obstante, también hay opiniones positivas de gente que salió encantada del concierto. (Pincha en el scan para poder leerlo a tamaño real).

 




En España, el “Girlie Show” recibió buenas críticas.  El Magazine de “El Mundo” publicaba en septiembre de 1993:



   
 

“De pronto Madonna no sólo escandaliza sino que, según los expertos, lo hace con calidad. Hasta hace unos días los titulares ingleses insinuaban que Madonna avanzaba cuesta abajo y sin frenos, el día después de su show la antigua provocadora es, además, una artista. Los sectores más conservadores afirmaban que el show constaba de: orgías bisexuales, apologías de la perversión, sadomasoquismo, juegos con fustas y plátanos. Se decía que su equipo más que danzar, retozaba. Pero el espectáculo que nos ha traído Madonna esta vez es IMPRESIONANTE.

Para ella, mil imágenes parecen valer mucho más que una palabra: todavía no tiene un sobrenombre con el que pasar a la historia. Louis Verónica Ciccone se vanagloria de que, por muchas veces que cambie de aspecto, sus fans nunca se desencantan. Lo único que ha conservado intacto desde que salió a la venta su primer disco en 1983 es su ombligo, casi omnipresente, y sus labios, siempre fruta fresca que parece decir ‘muérdeme’”

 
 


La revista “Interviú” le dedicó una portada a Madonna y a su gira, así como un artículo (pinchad en los scans para verlos a mayor tamaño):