Nosotros Último Lanzamiento Madonna Sect

 

Nos hace ver por cuánto tiempo Madonna ha estado en lo más alto. Con un show tan ingenioso como este está muy claro por qué es así.

Olvidaos de las jóvenes aspirantes como Britney, Kylie o Beyonce. La reina de la reinvención y gran sacerdotisa el pop no muestra señales de dejar el trono, al menos no sin luchar.

 


En general, el “re-Invention” tuvo una muy buena acogida en los medios de comunicación. Sorprendía sobretodo el hecho de que Madonna con, 45 años (a punto de cumplir 46), estuviera en tan buena forma y pudiera hacer todas esas posturitas de la apertura del concierto. En esta gira,  la prensa llegó incluso a destacar la perfección de su voz.

Sin embargo, no todos fueron alabanzas, habían unos cuantos aspectos negativos, que tanto prensa como público no dudó en recalcar: el elevado precio de las entradas (bajar de 100 euros era casi imposible, la media rondaba los 200) y el hecho de que hubiera excesivos mensajes y referencias políticas y cabalísticas durante el show. Además, publicaciones como el “New York Times” y “Variety” llegaron a criticar el nombre de la gira por ser demasiado fácil y obvio.



 
 
 

El show de la semana
Madonna

Feliz cumpleaños, señora Ciccone. 46 hoy y en el ecuador de su gira mundial, felizmente casada y con un par de niños. ¿Podría la cosa pintar mejor?

Bueno, tal vez los criticos americanos podían haberselo tomado con mas calma en su Re-Invention Tour. "La ambicion Rubia se ha ablandado" - dijo el New York Post - "Traenos de nuevo el sexo" - opina Los Angeles Times. A pesar de todo, estos shows son un regreso en forma tras su tímido y falto de éxitos Drowned World Tour hace tres años. Sabiamente ha remezclado sus viejos hits y nos da suficientes cambios de vestuario y parafernalia como para dejar claro a las nuevas aspirantes cómo se deben hacer las cosas.

Los shows de Madonna solían impresionar por un sin fin de buenas razones pero algo no estaría bien si aún siguiera rebozándose en una cama. La unica cosa que impresiona en estos shows puede que sea el rap de American Life y una version del Imagine de Lennon frente a un pantalla llena de niños Israelís y Palestinos caminando de la mano. Aún quedan entradas para los conciertos de Londres, probablemente por su precio, cuando se trata de sacarte el dinero, Madge es una maestra.

 

 
 


 


Madonna lo consigue

Madonna, que ha cumplido los 46 esta semana, está quemando el escenario con su mayor espectáculo hasta la fecha. Now estuvo en el primer concierto en Manchester.

Con entradas con precios hasta 150 libras, el Re-Invention Tour de Madonna necesitaba ser sensacional y desde el momento en que el super-ligero Icono del pop aparece en un corset con incrustaciones de joyería haciendo posiciones de yoga a gogo, raramente decepcionó.

Su tour del 2001, Drowned World, dejó a muchos fans insatisfechos porque dependia sobre todo de canciones nuevas mientras lo que todos querían eran un poco de Vogue y Material Girl. Como si fuera una compensación, la Reinvención del sábado incluyó muchos de sus viejos éxitos.

Into the Groove se transformó en un flirteo con los Highlands, con una Madonna ataviada con kilt que intercambiaba pasos de baile con el gaitero Lorne Cousin mientras una Missy Elliot enfundada en Tartán entona su rap de la colaboración GAP en la gran pantalla.

Para American Life el escenario al completo se hundió y luego resurgió mientras una pasarela gigante descendía del cielo para ser testigo de un desfile de lideres religiosos. Una Madonna de combate llevo a sus tropas de bailarines rifle al hombro con precisión militar mientras en las pantallas veíamos imágenes de las guerras de Vietman e Iraq.

M jugó al despiste con una gran interpretación de Hanky Panky y reinventó la bailable Deeper & Deeper en un numero jazz. Solo el extraño Bedtime Story - que incluso los trapecistas no pudieron salvar - y la puñalada al Imagine de Jonh Lennon fueron extras innecesarios.

Todo lo que hayáis leído en la prensa estaba allí, la silla eléctrica, el enseñar la ropa interior con una gran E bordada en el trasero más un montón de imaginería cabalista y otra religiones. Incluso el programa tenía un cordón pseudo-cabalista alrededor.

El increíble Crazy For You fue dedicado a los fans que "han estado conmigo los últimos veinte años" lo que nos hace ver por cuánto tiempo Madonna ha estado en lo más alto. Con un show tan ingenioso como este está muy claro por qué es así. Olvidaos de las jóvenes aspirantes como Britney, Kylie o Beyonce - la reina de la reinvención y gran sacerdotisa el pop no muestra señales de dejar el trono, al menos no sin luchar.

 

 


   
 

Madonna mejor que nunca
(incluso sin calienta piernas)

Uniéndome a los ríos de gente que iban hacia el primer concierto de Madonna en Londres, me sorprendí al ver lo normal que parecía todo el mundo, como papás con sus hijos en un pasillo del Saindbury's.

¿Donde estaban las faldas harapientas, las medias de rejilla, los guantes sin dedos y los crucifijos gigantes? ¿Las camisetas de licra de un solo tirante? ¿Las permanentes? ¿La sombra de ojos azul? La última vez que vi a Madonna - durante su Who's that girl Tour en el Wembley Stadium - yo llevaba puestas muchas de las cosas dichas anteriormente, junto con un par de calienta-piernas.

Ayer lo que llevaba era un cansado corazón. ¿no soy muy vieja para beber vino en un vaso de papel? ¿No es Earls Court un poco cutre? Llegaré a casa a tiempo para las noticias de la noche? ¿Seré capaz de ver a mi vieja estrella sin un poderoso par de prismáticos?

 
   


Evidentemente los fieles fans de Madonna, igual que la misma Material Girl, son una tropa muy animada en cuanto se sacuden el polvo de los huesos. Para ser honestos, el revuelo en la prensa sobre la edad de Madonna ha sido bastante chirriante. Que si no debería estar por ahí celebrando su 46 cumpleaños, debería estar en casa con sus hijos presumiblemente horneando un pastel Victoria. Que si es indigno estar caminando hacia atrás mientras haces el pino puente a esta edad. Que si tendría que tener ya los brazos fláccidos en vez de esos prominentes bíceps?

Bueno, Madonna siempre ha roto las reglas y anoche no fue una excepción. Me preocupaba que pudiera parecer ridícula como una mujer de mi edad comprando en Top Shop. pero para ser honestos, está mejor que hace 20 años. Su voz, a no ser que me esté quedando sorda es más potente que nunca. Su cuerpo quita el hipo.

¿Recordáis la suave barriguita que veíamos bajo la chaqueta en el Live Aid en 1985? ¿Los rotundos muslos de top of the pops en 1984? Han sido reemplazados por carnes magras y flexibles. Así mismo parecía mas cálida y humilde que la diosa de hielo del Blond Ambition Tour, no hubo agarrones de entrepierna ni seño simulado, nada que alarme a esos que hoy escuchan a los Archers.

Para gente con hipoteca y varios niños en caros colegios la noche merece la pena, dos horas de entretenimiento sin fin, efectos especiales y todos sus grandes éxitos.

Hubo varios cambios de vestuario, cortesia de Stella McCartney, que estaba en la audiencia, Karl Laggerfeld y CHristian Lacroix, pero gracias a dios no Betty Jackson. ¿No es maravilloso ver a una mujer de más de 40 en vez de una niña de 16 que rutinariamente se alimentan de revistas de moda estar fantástica con un par de shorts?

Llevé conmigo a una joven amiga que nunca había visto a Madonna en vivo y que se crió con una dieta de Spice Girls y Kylie Minogue, y su veredicto fue muy simple: "Asombrosa, guapa y muy energica..." y ¿las canciones? Bueno, ¿ha habido alguna vez unas notas tan emotivas como el principio de Papa Don't Preach? No soñabais con aquel corte de pelo y gomina? ¿No os lleva Crazy For You a las noches que pasasteis achuchándoos en el asiento de atrás de un mini?

Lo más admirable es que aun recuerdo la letra de Vogue. Debe significar que no tengo Alzheimer prematuro después de todo. Es un alivio.




 
   

 

La chica del cumpleaños canta su mejor material
Show espectacular para los fans de UK

Ocasionalmente, muy ocasionalmente, incluso una loca del control como Madonna puede ser tomada por sorpresa. Tras su agotador Sprint en Papa don't Preach mientras se acercaba al final de la segunda noche en su etapa británica del Reinvention Tour, la corista Siedah Garret se adelantó para desearle a Madonna un feliz cumpleaños hoy. El público le cantó sus mejores deseos, Madonna por primera y última vez se quedó sin palabras, musitó algo sobre que los sueños se hacen realidad y después cantó Crazy for You. Y eso fue lo más espontaneo que conseguimos.

Madonna, a pesar de todo, no deja nada a la espontaneidad. Nunca lo ha hecho y nunca lo hará. Lo que se le da bien es el pomposo anuncio antes del show advirtiendo de que nadie puede sacar fotografías y describiendo el show como un "complejo espectáculo teatral". Y así lo prueba.

 

La última vez, durante el Drowned World Tour, dejó de lado el pasado en favor del nuevo e inferior material. Resultado, un show frío (no importa, ella nunca ha sido cálida), ofensivamente duro y raramente descoreografiado.

Con audiencias de este tamaño (14.000 anoche, con dos Earls Court y cuatro noches por delante en el Wembley Arena) éxitos que definieron su juventud eran necesarios, y sobre todo cuando las entradas pueden llegar a las 150 libras.

Este show casi lo consigue. Hubo media docena de canciones de American Life, su álbum más reciente, pero Madonna no se detiene en sus nueve albums, si no que se sumerge en actividades extracurriculares cantando Lament de Evita atada a una silla eléctrica, el inexplicablemente hortera Hanky Panky de la banda sonora de Dick Tracy y su intromisión furtiva en la saga Bond con Die Another Day.

A pesar de haberle gritado a la audiencia "Cabrones no os atreváis a decirme cuando parar" después de un mágico Don't Tell Me, Re-Invention sigue pareciendo más un adiós que un hasta la vista.

Si este no es el final, sospecho que pasará algo de tiempo antes de que vuelva a salir de tour. Sin sorpresas por este lado, una producción que requiere 12 camiones articulados para transportar los escenarios, las pasarelas flotantes y los trapecios de cuidad en ciudad, hacen de esto más que un concierto. Emplea a 110 personas, incluyendo un gaitero, un malabarista del fuego, y ¡oh dios mío!, un skater. Bien, eso es exáctamente lo que esperamos de nuestras superestrellas.

Vogue (coreografiado de manera similar al Prince Charming de Adam & The Ants), Holiday y Hollywood fueron extravaganzas al estilo de Busby Beckley, pero Madonna conoce el valor del contraste y Like a Prayer, Frozen y Material Girl fueron interpretados de manera simple y brillante.

Madonna misma está en una increíble forma para tener 46 años y desde luego no parece una monjita. Muestra claramente una pulsera del Kabbalah (pero no su anillo de casada) y deja caer su largo cabello, era la calma entre sus 12 bailarines, que se unen a ella en una mucho más frenética coreografía de manera intermitente pero brillante, sobre todo en Music y Express Yourself.

No todo fue fino como la seda. Cinco partes fueron estructuradas y en los interludios y backdrops se pudieron ver pistolas, huerfanos y bombas, lo que fue un recuerdo de la férrea ignorancia política de Madonna. Para ponerlo peor todavía, su espantosa versión de Imagine de John Lennon fue inexplicablemente hortera y no nos hace olvidar los dos millones que recibe por show (algo que no debe ser confundido con los menos de 1000 dólares que parece que sus bailarines reciben por show) cuando nos invita a "imaginar que no tenemos posesiones".

Eso de todos modos fue poca cosa comparado con los otros 90 minutos, cuando llegamos al clímax del cierre Holiday Madonna había lanzando al público su camiseta que ponia "Brits do it Better" (en Estados unidos ponía Kabbalists do it better) y como un último hurra cuando las pantallas giran y ella desaparece del escenario se revela el mensaje de cierre "Re-invent yourself" (reinvéntate a ti mismo).

Una vez más, Madonna lo hizo primero.


Flirteo con el adiós para Madge?

Hay una razón por la que a Madonna la llaman La Reina del Pop y nadie en el primer concierto del Re-Invention Británico ayer en Manchester puede negarlo.

No hay muchas madres de dos hijos con 45 años que puedan caminar hacia atrás haciendo el pino puente y aporrear la guitarra eléctrica. Puede que no haya sido la apertura del mayor show de la tierra pero fue el primer concierto de Madonna en Manchester, en el MEN Arena y ha probado ser espectáculo y medio. Madge hizo todas las paradas del que podría ser su último World Tour.

Re-Invention es el nombre de este juego, un show que ve a su dueña enseñarnos una bateria de "yos" mientras cantaba 23 grandes éxitos que abarcan tres décadas.

Parte Circo del Sol, parte romance con los Highlands, el festival de diversion tenia visualmente de todo, desde trapecistas hasta un skater en su halfpipe e incluso un gaitero y tamborileros.

 

Parece que la nueva y encontrada devoción de Madonna por la mística judía, Cábala, le ha enseñado que la variedad es la sal de la vida.

Para los fans acérrimos este tour es un sueño hecho realidad al ver que muchos de los yos más populares de Madonna llegan al escenario.

Los mas cínicos encontraran difícil de digerir la contradictoria mezcla de pop azucarado y de mensajes hippys contra en sistema. Tras un poptástico comienzo con la versión remezclada de su siempre fiel Vogue, Madonna estropea un poco la fiesta poniéndose demasiado seria.

Ataviada militarmente interpreta Expres Yourself alzando un rifle en el aire mientras en las pantallas se ven flashes de Bush y Sadan besándose. Esta línea antibélica es cosa de Michael Moore, pero ¿de Madonna? Perdonaremos a la audiencia si piensa que Madonna se ha subido en el furgón de cola un poco tarde y la imaginería Cabalista aparece lo suficiente como para decir "Madonna no nos sermonees".

Pero como Jonh Lennon, cuyo Imagine es extrañamente introducido en el set, la arrogancia artística de Madonna siempre ha sido su atractivo. Al más puro estilo superstar tuvo a la audiencia esperando 45 minutos a pesar de cobrar de 75 libras en adelante por la entrada y 20 por un programa.

Parece que la reina ha madurado y por primera vez exhibe camaradería ante el publico.

La ames o la odies Madonna es una gran arista y tiene un gran show. Las fantásticas coreografías ponen fácilmente en ridículo a Britney Spears. Viejas glorias incluyendo Material Girl, Like a Prayer y Holiday fueron interpretadas con entusiasmo mientras que la voz de Madonna se escucha claramente en grandes baladas como Crazy for you y Frozen.

Parece que la última re-invención de Madonna es ser recordada como músico primero y como estrella después. El sexo sale, el espiritualismo entra. Quítale la pretensión y los focos al pop y Madonna aún puede quedarse con el trono.

 

 

El nuevo tour de Madonna es “Insanamente bueno”

Las cosas no empezaron bien para el Re-invention Tour de 17 ciudades de Madonna.

La noche de apertura comenzó contra las cuerdas, según los testigos oculares muchos de los asientos del Great Western Forum en lso Angeles - cuyo precio iba de 90 a 300 dólares - estaban vacíos.

Pero la diva no defraudó. En su actuación se sentó en una silla eléctrica rodeada de sus bailarines vestidos de monjas y árabes, también hizo una marcha militar mientras en las pantallas se exhibían imágenes de sangrientos niños iraquíes. Según una fuente, Guy Ritchie, el marido de Madge, de 35 años remarcó: "Mi mujer tiene un culo estupendo".

Durante un rato la Madre Material llevó puesta una camiseta en la que podía leerse "Kabbalists do it better" mientras cantaba con una pantalla en la que se veían símbolos hebreos. En el exterior, los fans podían comprar el primer libro de la Kabbalah, titulado The Secret, por 13 dólares, y camisetas de Like a prayer por 65.

 

¿Cual fue el momento álgido de la noche? Madonna comenzó a sentirse indispuesta en la fiesta después del concierto, según las fuentes - vomitaba de nervios todo lo que comía y estuvo despierta toda la noche. Madonna después canceló el show del día 25. Lo que le vino bien, puesto que los precios de las entradas habían bajado de 90 a 45 dólares.

A la mañana siguiente el doctor la visitó en su casa de los angeles. Cinco de sus amigas incluyendo a Demi Moore llegaron sobre las 13:00 para animarla, y en el Kabbalah Centre de Palm Springs, el instructor Jamie Green le dijo a un grupo sobre las 8: Madonna está agotada por todo el trabajo espiritual que ha hecho, y tenemos que enviarle nuestras plegarias. Aparentemente funcionaron, ya que se recuperó para el siguiente show el día 26 y gente de la audiencia le dijo a Star que su actuación es "INSANAMENTE BUENA".