Título Original:
"A Certain Sacrifice"
Personaje:
Bruna
Director:
Stephen Jon Lewicki
Año de producción:
1979-1981
Año de estreno:
1985 (directa a video)
Reparto principal:
Madonna
Jeremy Pattnosh
Charles Kurtz

Género:
Drama erótico
Duración:
60 minutos
Presupuesto:
20.000 dólares
Recaudación Taquilla:
No llegó a estrenarse en salas.

Bruna, una chica callejera, es violada por Raymond Hall, enemigo de su novio, el bohemio Dashiel. Junto a su pandilla de amigos-esclavos sexuales, se vengarán del violador en un sangriento sacrificio humano.


En 1979, Madonna había regresado a Nueva York desde Francia, donde había sido corista para Patrick Hernandez. Se había presentado a los castings de "Footlose" y de la serie "Fama" (haciendo el ridículo, como se puede ver en el especial de la VH 1 "Madonna Evolution"/"Rise&Rise Of Madonna"). Sin embargo, no se desanimó. En su búsqueda diaria de oportunidades en los periódicos, vio un anunció en "Backstage", en el que buscaban "mujer para película de bajo presupuesto, tipo dominatrix". Había una dirección postal.

El director, Stephen Jon Lewicki, quería hacer un filme en Super 8, con poco dinero pero que resultara interesante. Según avanzaba el proceso de elección de la protagonista, se sentía más y más desilusionado con el proyecto ("todas eran putas queriendo ser actrices o actrices queriendo ser putas", recuerda), hasta que después de 300 aspirantes, le llegó un sobre de una tal Madonna Ciccone, con un lote de fotos y una carta escrita a mano. "Las fotos eran interesantes, por ejemplo una en la que se ponía barra de labios en un espejo, en una estación de autobús o algo así. Era seductora pero inocente a la vez, y sabía que tenía que conocerla en persona. Así que quedé con ella en el Washington Square Park".

Lewicki recuerda cómo Madonna llegó con su aspecto duro y sus dotes de diva. "Mira, haré tu película", dice él que le dijo ella, "pero no nos vamos a acostar, ¿de acuerdo?". "No me di cuenta entonces", dice el director, "pero me estaba haciendo el casting, allí mismo, estaba haciendo el personaje. Era perfecta para el papel".

 

Así que de este modo, Madonna consiguió su primer papel en el cine, en lo que entonces le parecía un gran avance en su carrera (aunque resultara ser nada). El rodaje comenzó en octubre de 1979 y Lewicki cuenta cómo la protagonista estaba muy cómoda con la escenas más subiditas de tono: "Nunca le pedí que se quitará la ropa, simplemente la escena evolucionó de ese modo. Estaba muy cómoda con su cuerpo desnudo y lejos de ser pornográfico, resultaba pasional e interesante. También, parecía querer ser rebelde y demostrarle a su padre que podía apañárselas por sí misma. En un momento de una de las escenas, me dijo 'Oh, mi padre se volverá loco cuando vea esto' y yo le pregunté '¿Pero vas a dejarle ver la película?', a lo que me contestó 'Oh, ¡por supuesto!'. Hablaba mucho de su padre y también de su madre y de cómo le afectó su muerte".

Sobre el modo de trabajar de Madonna, Lewicki coincide con alguno de los otros directores que trabajarían con ella años más tarde: "te insulta, tú la insultas... y entonces ella sabe que la amas. Y así todo el tiempo ". Sin embargo, otros miembros del reparto recuerdan cómo Madonna se comportaba "como una gran estrella con un gran séquito, aunque sin el séquito", a pesar de que por aquel entonces no era, literalmente, nadie.


 
 


En mitad del rodaje, Lewicki se quedó sin financiación y se tuvo que parar el rodaje. Por lo que Madonna mientras tanto continuó con sus proyectos musicales hasta, hasta noviembre de 1981, dos años más tarde, cuando fue convocada de nuevo para terminar el rodaje. Quisisera ó no hacerlo, había un contrato de por medio que tuvo que firmar, ya que fué la única persona del equipo a la que pagaron por hacer la película (según cuentan las leyendas madonnicas, cobró $100, aunque es probable que esa cifra sea tan inexácta cómo la de los $35 al llegar a Nueva York).

 
 

De modo que Madonna terminó la película, consiguió su contrato musical con Sire y empezó a despegar. Por su parte, Lewicki no consiguió distribuidora para el film y lo tuvo que guardar en un cajón. Ni siquiera se estrenó y tanto Madonna como él se olvidaron del tema...

... Hasta 1985. Cuando Madonna se convirtió en una mega-estrella y salieron las fotos de sus desnudos, Lewicki vio su oportunidad también. En un principio, su idea era que Madonna le pagara una cuantiosa suma para compensarle a cambio de que no editara el filme en video. Pero cuando ella le ofreció la ridícula cifra de 10.000 dólares (que no llega ni al millón y medio de nuestras antiguas pesetas) y le llevó a juicio, empezó a ver que se trataba de una estrategia promocional más que de otra cosa.

 
 
 
"Se formó toda esta histeria alrededor de la película, con grandes titulares en el New York Post, tipo 'Madonna quiere prohibir su película de desnudos'", recuerda el director, "pero a la hora de la verdad, no puso ningún esfuerzo en la demanda y yo creo que hasta el juez se dio cuenta de que sólo buscaba publicidad. Así que el juez cerró el caso y me dejó editar la película". En verdad, Madonna sabía desde el principio que no podía hacer nada, porque había una firma suya estupenda, y bien grande, en el contrato de la película, en la que daba su consentimiento para ceder su imagen y eso le sirvió a Lewicki para ganar el juicio.
 
 

 

Sin embargo, quien de verdad estaba detrás de toda esta estrategia promocional era el mánager de Madonna, Freddy DeMann, que hubiese hecho cualquier cosa por publicidad. Curiosamente, Lewicki había pactado la distribución en VHS con Rock America, compañía de Ed Steinberg, director de "Everybody" (ese gran obra de arte con la que Madonna se inició en los video-clips). Cuando Steinberg fue a hablar con DeMann para intentar alcanzar un acuerdo económico, él le dijo "Adelante, distribúyela". DeMann, como con las fotos de los desnudos, convirtió el asunto en un beneficio publicitario, más que un daño a la imagen de Madonna.

De modo que el video salió a la venta por 60 dólares la unidad, Lewicki se hizo millonario y "A Certain Sacrifice" fue olvidada, hasta tal punto que para muchos hoy el debut cinematográfico de Madonna es "Desperately Seeking Susan" y no este film.

 
 

 

 

Existen unas imágenes del making of de la película muestran a Madonna cantando un fragmento de "Let The Sun Shine In" en una limusina. Para muchos historiadores de Madonna, es su primera grabación musical registrada

 

Esta es la carta que Madonna le escribió a Stephen Jon Lewicki antes de presentarse al casting, en ella podemos ver que ya apuntaba maneras de diva, haz click en los diferentes fragmentos para ampliarla:

 

   
 

 

Algunas de las ediciones más interesantes de la película. En USA y UK salieron varias versiones en VHS, en España también, llegando incluso a doblar la peícula, la última de finales de los 90, con la foto de la portada de "Bad Girl, aunque existe una versión anterior en la que podemos ver un dibujo de la portada de "Like a Virgin".

También existe en DVD aunque tan sólo fue editada en USA en este formato, por lo que no está disponble para la Región 2, Europa.

 


 

 

Es la peor película de Madonna y con diferencia. Desde la dirección a la interpretación, los planos, la historia, todo... ¡no hay por dónde cogerla!. Sólo es interesante desde dos aspectos: primero, ver a una Madonna ansiosa de éxito intentando brillar en pantalla, a pesar de ser inexperta y estar sobreactuada y segundo, por todo el escándalo de 1985 y cómo Madonna y DeMann transformaron un fantasma del pasado en una táctica promocional, del cual Lewicki también sacó beneficio.

Por lo demás, muy muy olvidable, aunque los que dicen que Madonna no es una actriz de verdad, tienen aquí la prueba de que, como todos los actores de renombre, Madonna no es excepción y su primera película es ¡horrible!, ahora, si lo que pensaban era hacer una cura infalible contra el imsomnio ¡prueba superada!.