Título Original:
"Shanghai Surprise"
Personaje:
Gloria Tatlock
Director:
Jim Goddard
Año de producción:
1986
Año de estreno:
1986
Reparto principal:
Madonna
Sean Penn

Género:
Aventura/ Comedia Romántica
Duración:
97 minutos
Presupuesto:
17.000.000 dólares
Recaudación Taquilla:
2.300.000 dólares en EE.UU

Shanghai, años 30. Glendon Wasey, inteligente vendedor y Gloria Tatlock,inocente joven misionera norteamericana, persiguen la pista de una partida de opio. Ella lo quiere usar como analgésico para aliviar el dolor de los soldados heridos en la guerra entre China y Japón, él para abandonar el infierno de Shanghai y regresar a su vieja América.


Madonna se casó con Sean Penn en agosto de 1985, y dado que él era ya una gran estrella de Hollywood, era indudable que de alguna manera eso influiría en su carrera cinematográfica, tan deseada por ella.

En otoño de 1985, Madonna preparaba su tercer álbum, "True Blue", cuando el productor John Kohn le envió el guión de "Shanghai Surprise". Kohn era un antiguo amigo de la familia Penn y el productor de dos películas en las que había participado Sean, "Adiós a la inocencia" y "Bad". A Madonna le encantó el guión y pensó inmediatamente en ella y en su marido para llevarlo a cabo y aunque Sean no estaba tan entusiasmado con la idea, quedaron con John Kohn en un restaurante de L.A. para hablar un poco del proyecto y de qué tenía pensado hacer, etc. antes de decidirse.

La reunión fue fructífera. Kohn consiguió convencer a Sean (Madonna ya estaba convencidísima, jaja), en parte gracias al golpe de efecto provocado por la aparición fugaz del ex-Beatle George Harrison, director de la compañía HandMade Films, que llevaría a cabo el proyecto. Harrison también se encargaría de la BSO. "Casi se caen de la silla", recuerda Kohn, "se marchó en quince minutos y Madonna dijo ´Ahí va una leyenda, en toda mi vida había conocido una y ahí va una leyenda viviente´". Desde luego, cuando se pone petarda no la gana nadie.

 

Como productor, Kohn era consciente de las limitaciones de Madonna como actriz, pero estaba convencido de que sería una gran estrella: "pensé que teníamos a la nueva Judy Holliday entre las manos. También me recordaba a Raquel Welch. Lo sabía todo de maquillaje, publicidad y vestuario, pero no sabía interpretar. Pero yo pensaba que tenía mucho potencial como actriz". Este era un sentimiento que bastantes productores de la época compartían después del papel de Madonna en Susan, sabían que estaba verde, pero veían en su gran presencia en pantalla a una gran estrella de los años venideros.

Así que la cosa pintaba muy bien, una película con un guión interesante, 18 millones de dólares de presupuesto y el matrimonio Penn como protagonistas, ¿no iba a ser un éxito? Mmm... El rodaje comenzó en enero de 1986 en Hong Kong. Madonna y Sean, en un buen gesto, decidieron alojarse junto al resto de sus compañeros en un hotel más modesto en lugar de aislarse en una gran suite que tenían preparada para ellos.


 
 


Según iban pasando los días de rodaje, todo el glamour y la buenas intenciones se quedaron en un sueño borroso (por favor, si parezco Tarraborrelli, voy a empezar a inventarme diálogos también, jaja). El director elegido, Jim Goddard, venía del mundo de la TV y era su primera película, por lo tanto no tenía mucha idea de dirigir. Enfocaba las escenas más hacía el lado de la acción, cuando en el guión la película era una comedia romántica. Sean discutía continuamente con él hasta por los encuadres de ciertas tomas. Dicen que incluso en una ocasión, Goddard, muy enfadado, abandonó el set y Sean ocupó su puesto detrás del objetivo.

 
 


Para colmo, las condiciones en las que trabajaban no eran muy glamourosas, la verdad. "Había grandes ratas por debajo de nuestros trailers. Fue como una prueba de supervivencia, si pasé eso puedo pasar cualquier cosa", recordaba Madonna después

Y si con estos problemas no había bastante, luego estaba el hecho de que Madonna no era una actriz con experiencia. Al contrario que su marido (quien años después confesó que odiaba la película y que se pasó la mitad del tiempo del rodaje bebido), la Mado era extra-disciplinada, todos los días llegaba con sus frases bien aprendiditas y después del "acción" las soltaba tan ricamente. El problema es que en el cine, la cosa no funciona así. Por defecto, ella creía que su primera toma era siempre la que mejor había quedado, y se mosqueaba si le pedían que repitiera. .

 
 
 

 

 
 

 

Según el productor John Kohn: "antes de una escena nunca preguntaba al director sobre las motivaciones del personaje, así que cuando empezaban a rodar no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. Sólo era buena en las escenas de amor con Sean, porque no era el personaje, era ella. En el resto estaba muy rígida porque no tenía experiencia, y pensaba que lo hacía correctamente cuando no era así en absoluto. Era un personaje muy divertido, pero no lo supo sacar adelante".


La parte asiática del rodaje terminó y en marzo, todo el equipo se trasladó a Londres para acabar allí las escenas que quedaban. Allí se sumó otro problema más a la lista de despropósitos: la fama incipiente de los Poisson Penn ("los Penn venenosos"), como los llamaba la prensa, era realmente incómoda a la hora de rodar. Y la violencia de Sean ante los medios tampoco era muy buena publicidad para la película.

 
 

 

 
 


Nada más llegar al aeropuerto de Heathrow, los fotógrafos provocaron a Sean y se montó una gorda, de modo que los tabloides machacaron a la pareja los días siguientes. Y en la rueda de prensa que George Harrison hizo en Londres para presentar la película (con una Madonna guapísima), los Penn se negaron a disculparse por los incidentes del aeropuerto y se vivió un ambiente un poco incómodo. Cuando una actriz hace declaraciones como "George Harrison me ha dado más consejo sobre cómo tratar con la prensa que sobre la película" en una rueda de prensa, obviamente muy buen rollo no hay.

Terminado el rodaje y las penurias, Madonna volvió a su otro trabajo y con el disco "True Blue" y sus singles, volvió a repetir su éxito musical, con más fuerza si cabe. Fue el álbum que la consagró en la música. Sin embargo, con el estreno de "Shanghai Surprise" en el mes de agosto, le ocurrió todo lo contrario en el cine: recaudó solamente 2,3 millones de dólares (de los 17 millones que había costado hacerla), la prensa machacó la interpretación de Madonna y "Rolling Stone" lo declaró su "primer fracaso". Veinte años después, sigue siendo uno de los grandes fracasos de la historia de Hollywood.

 
 
 

Ciertamente, los comentarios de Madonna nada más estrenarse no ayudaron mucho: "Estoy muy decepcionada. El director no tenía ojo para la gran pantalla y parecía que le quedaba grande. La compañía quería una película de acción, cuando en el guión era una historia de amor. Desafortunadamente, la editaron como un film de aventuras y quitaron todas las escenas que podían salvarla. Nosotros queríamos que fuese como las viejas películas románticas en plan 'La Reina de África' y era así como la veíamos cuando leímos el guión la primera vez". En otra entrevista, se reiteraba: "El guión me gustaba de verdad, pero luego llegamos allí y el director no tenía ni idea de lo que hacía y fue cuesta abajo desde el segundo día".

 
 
 

Esta táctica, la de culpar a otros de sus fracasos, sería una constante más tarde en su carrera. George Harrison, por su parte, calló entonces, aguantando el chaparrón y no contestando para no dar más mala publicidad e intentar que la película sacase algo de dinero. Pero un año después, cuando ya no tenía nada que perder, se despachó a conciencia en la revista "Cream". De Sean dijo: "No se esforzó todo lo que podía. Cuando estaba de buen humor, puedes ver que lo hace bien. Pero hay escenas en las que se nota que estaba cabreado. Seguramente tenía muchas razones para estarlo, pero como todos, y hay que actuar, en eso consiste ser profesional".

Y para Madonna, aunque más sutilmente, también tenía palabritas: "Hay más en la vida que ser una estrella del pop, y muchos caen en la trampa. Se rodean de gente que les dice lo buenos que son. Pero está la otra parte, cuando no puedes hacer cosas cuando tienes todo el día las cámaras en tu cara. Así que puedo entenderla desde ese punto de vista. Pero todo lo que Madonna necesita son 500 miligramos de un buen LSD".

 
 

"Shanghai Surprise" destrozó la carrera de Madonna en el cine: había nacido el mito de la Madonna mala actriz y en 1987 ganó su primer Razzie Award en esa categoría. Desde entonces, cualquier incursión de la señora en la gran pantalla sería revisada con lupa y le costaría mucho lograr triunfos en este campo.

 
     
 
 


   

Esta es una de nuestras curiosidades favoritas en torno a las películas de Madonna, Chrissie Hynde, la carismática vocalista del grupo The Pretenders, declaró en una ocasión: "Sean Penn me pidió que nunca viera "Shanghai Surprise". Me dijo: "como consejo de amigo, no la veas. Así que nunca la veré".

 
 


Al principio de la película Sean aparece con el pelo bastante largo, para luego aparecer de golpe con el mucho más corto, no es gran cosa, pero merece la pena señalarlo.

 



 
     
 
 


 


Algunas de las ediciones más interesantes de la película. Hasta el año 2003, no salió en DVD en EE.UU y hasta 2006 no vio la luz en ese formato en nuestro país, aunque se pueden encontrar con mayor o menos fortuna copias de DVD griegas, rusas y hasta polacas.

 



 
     
 


¿Qué se puede decir de "Shanghai Surprise"? No es una buena película, eso está claro. Por mucha excusa que pusiese Madonna, la pobre tenía tooda la razón del mundo en eso de que el director está completamente perdido. No hay por donde cogerla... y probablemente en el guión resultaba más interesante de lo que acabó siendo.

Pero por otro lado, mejor o peor, era muy difícil que la película triunfase porque tenía todo en contra. Con tantos contratiempos y problemas en el rodaje, la cosa ya olía muy mal. Y el hecho de tener a toda la prensa en su contra ya desde el rodaje no ayudó nada. Los Penn eran tan famosos (y no siempre por buenos motivos) que era imposible verlos como personajes en una película, y encima juntos, no podía funcionar.

Luego está el tema de la envidia natural del ser humano, cualquier cosa de este tipo entre matrimonios o novios tiende a salir fatal... acordaos de la peli de J.Lo y Ben Affleck o sin ir más lejos de "Swept Away". ¿Y la interpretación de Madonna? No es excelente, sin duda. Pero tiene escenas divertidas de verdad, por ejemplo cuando se emborracha.

Aunque como siempre, hay que sacar el lado positivo y es que probablemente sea una de las películas en las que Madonna sale más guapa e increíble. La presencia de esta mujer en una pantalla es innegable, aunque luego lo haga mejor o peor al abrir la boca. Sale perfecta en todos los planos y por ejemplo las fotos promocionales del film son estupendas también. Algo es algo, y es lo bueno que nos queda de esta gran película.